Soy veterinaria y hay 4 virus que le pueden costar la vida a tu gato; muchos dueños no saben ni que existen.
Lo primero que tienes que saber es que los 4 se previenen con vacunas. La trivalente felina cubre 3 de ellos y la de leucemia cubre el cuarto. Si tu gato no tiene sus vacunas, está expuesto a todo esto.
PANLEUCOPENIA.
Es un parvovirus muy contagioso y tan resistente que sobrevive meses en el ambiente; tu gato se puede contagiar sin haber visto a otro gato, solo con tocar algo contaminado. Provoca vómitos, diarrea, deshidratación muy fuerte y una caída importante de los glóbulos blancos, o sea, de las defensas. No tiene cura, solo se trata para sostener al gato mientras su cuerpo pelea. En gatitos suele ser mortal.
HERPESVIRUS.
Es la causa más común de gripa felina: estornudos, secreción nasal y conjuntivitis. Se trata y se controla, pero el virus se queda en el cuerpo del gato toda la vida y vuelve a activarse en momentos de estrés, igual que el herpes labial en las personas.
CALICIVIRUS.
También da síntomas respiratorios, pero lo que lo delata son las úlceras en la boca: el gato babea, le duele comer y deja de hacerlo. Algunas cepas provocan cuadros generalizados muy graves.
LEUCEMIA FELINA.
Es un retrovirus que va destruyendo las defensas del gato. Le puede provocar anemia, infecciones repetidas y varios tipos de cáncer. No tiene cura. Se contagia por contacto cercano con gatos infectados, así que los que salen a la calle o conviven con gatos desconocidos corren más riesgo.
Por eso la vacuna no es opcional. Un gatito empieza su esquema entre las 6 y 8 semanas de vida y después necesita refuerzos; tu veterinario te dice cada cuánto según cómo viva tu gato. Vacunarlo cuesta mucho menos que tratar cualquiera de estas enfermedades, y en varias de ellas ya no hay tratamiento que valga.
COMPÁRTELO CON QUIEN TENGA GATO EN CASA.