Wao!😱 CUANTO PL0M0 A JUNIOR 30..😬 NO VEAN LAS FOTOS QUE… Ver más

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**¡LO ACRIBILLARON! CUÁNTO PLOMO LE DIERON A JUNIOR 30 Y LAS FOTOS QUE NADIE SE ATREVE A VER ESTÁN PARALIZANDO A TODO EL PAÍS**

*Wao! Esa fue la única palabra que miles de personas atinaron a decir cuando vieron las imágenes. El famoso Junior 30, el que se creía intocable, el que se paseaba con chaleco antibalas y gorra, terminó como nadie se imaginó y las fotos que circulan en WhatsApp tienen a todo México con la boca abierta.*

¡No vean las fotos que vienen al final! Es lo que todos están diciendo en los grupos, pero nadie hace caso. Y es que lo que le pasó a Junior 30 no es cualquier cosa.

El hombre que ves a la izquierda de la imagen, con playera blanca, pantalón gris, rapado y con un chaleco táctico color arena amarrado al pecho, es él. **Junior 30**. Así lo conocían en el bajo mundo. Tenía 30 años, apenas. Pero ya tenía un historial que asustaba. Lo habían detenido varias veces, siempre salía. Se decía que era jefe de una célula, que nadie le tocaba, que andaba armado hasta los dientes y que se la pasaba retando a la muerte en sus redes sociales.

La foto de arriba a la derecha es la que él mismo subía a su Facebook. Gorra roja bien puesta, cadena gruesa en el cuello, sentado en su carro, mirando fijo a la cámara como diciendo “aquí mando yo”. Esa era su pose. Esa era su fama. Se sentía protegido.

Pero la noche de ayer, la historia cambió para siempre.

Según el reporte extraoficial que está circulando y que tiene a las autoridades en alerta máxima, a Junior 30 lo levantaron cuando iba llegando a su casa. Eran las 9:10 de la noche, la misma hora que se ve en la captura de pantalla del celular que aparece abajo a la derecha en la foto. En esa captura, que ya es viral, se ve un chat que dice “Pegote” y una foto tapada con un emoji de cara de sorpresa, de boca abierta. Todos saben qué hay debajo de ese emoji. Son las fotos que nadie quiere ver pero todos terminan viendo.

Lo que cuentan los testigos es de película. Que llegaron al menos dos camionetas, con gente fuertemente armada. Que a Junior 30 le pusieron el chaleco que trae puesto en la foto, pero no para protegerlo, sino para burlarse de él. “A ver si ahora sí te salva tu chalequito”, le habrían dicho.

Y luego, lo que todos temían: cuánto plomo le dieron.

Fueron más de 40 detonaciones, dicen los vecinos que escucharon la ráfaga. No le dieron una oportunidad. Lo dejaron tirado, sin vida, en un charco de sangre, con el chaleco puesto pero todo perforado. El chaleco no le sirvió de nada. La violencia con la que lo ejecutaron dejó claro que era un mensaje para todos los demás. Un ajuste de cuentas directo, sin piedad.

Lo más fuerte de todo son las fotos que se filtraron después. Fotos que por respeto no podemos mostrar aquí, donde se ve el cuerpo de Junior 30 como terminó. Por eso en la imagen que circula le pusieron ese emoji gigante amarillo con los ojos bien abiertos y la boca abierta, tapando todo. Porque lo que hay debajo es demasiado fuerte, demasiado crudo. Esas fotos ya están en todos los grupos de WhatsApp y Telegram con la leyenda “NO VEAN LAS FOTOS QUE…”, pero la morbosidad gana y todos las abren.

En menos de una hora, el nombre “Junior 30” se volvió tendencia número uno en todo México. Unos lo lloran, otros dicen que se lo buscó, que quien a hierro mata a hierro muere. Su familia no ha dado declaraciones. Solo se sabe que su cuerpo ya fue entregado y que el velorio será bajo un fuerte dispositivo de seguridad, porque temen que vayan a rematarlo o que haya venganza.

La Fiscalía del Estado ya abrió una carpeta por homicidio doloso, pero hasta ahora no hay detenidos. Todos saben quién fue, pero nadie habla. El miedo en la zona es total.

Lo que sí es seguro es que la caída de Junior 30 marca el fin de una era y el inicio de una guerra mucho más sangrienta. Porque cuando cae un pez gordo, los demás se pelean por su lugar. Y los que vienen, vienen con más plomo todavía.

Hoy, el famoso Junior 30 ya no se pasea con su gorra y su cadena. Hoy su foto con el chaleco antibalas es la última foto que le tomaron con vida. Y esa captura con el emoji de sorpresa es el recordatorio de que en este mundo, por más chaleco que traigas, la muerte siempre te alcanza.

Descanse en paz o no, la historia de Junior 30 ya quedó marcada como una de las ejecuciones más brutales y virales de este año. Y las fotos que nadie debía ver, ya las vio todo el país.