😭 Joven de 21 años perdió la vida de una manera trgica tras ser encont…Ver más
**¡TRAGEDIA QUE PARTE EL ALMA! JOVEN DE 21 AÑOS PERDIÓ LA VIDA DE UNA MANERA TRÁGICA TRAS SER ENCONTRADA SIN VIDA EN EL RÍO Y TODO EL PUEBLO LLORA SU NOMBRE**
*Su sonrisa iluminaba todo, tenía solo 21 años y un futuro enorme por delante. Hoy su rostro, el que ves arriba con el sol pegándole en la cara, es portada de todos los noticieros y la imagen de los buzos sacándola del agua le está dando la vuelta a todo México.*
¡No puede ser! ¡Tan joven, tan bonita, tan llena de vida!
La noticia que nadie quería dar se confirmó esta mañana y tiene a todo un estado de luto. Una joven de apenas 21 años perdió la vida de una manera trágica, dolorosa y que ha dejado a todos con el corazón destrozado, tras ser encontrada sin vida en un río donde había ido a pasear con sus amigos.
Ella es la que ves en la foto. La de arriba, con el pelo negro largo, lacio, con un piercing chiquito en la nariz y unos labios pintados que sonreían siempre. La que sale con el sol entrando por la ventana del carro, con esa carita de ángel que enamoraba a todos. Y la de abajo a la derecha, la misma, con la misma sonrisa dulce, la misma que hoy ya no está.
Su nombre era **Mariana “N”**, de 21 años. Originaria de la zona, estudiante, trabajadora, hija ejemplar. El sueño de cualquier padre. El domingo, como cualquier joven de su edad, decidió irse a pasar el día al río con unos amigos. Hacía mucho calor, querían refrescarse, reírse un rato, tomarse fotos. Nadie se imaginaba que ese paseo iba a ser el último de su vida.
Según lo que cuentan sus amigos que estaban con ella, Mariana se metió al agua para nadar un rato. El río se veía tranquilo, bajito, como siempre. Pero los que conocen ese río saben que es traicionero. Por abajo tiene corrientes muy fuertes, remolinos que no se ven por arriba y pozas muy profundas que te jalan sin que te des cuenta.
“Ella se metió riendo, nos dijo ‘ahorita vengo, voy a lo hondito’. Se alejó como unos cinco metros y de repente gritó. Solo gritó una vez ‘¡ayúdenme!’ y se hundió. La corriente se la llevó en un segundo. No pudimos hacer nada”, cuenta entre lágrimas uno de sus amigos que presenció todo y que todavía no puede creer lo que pasó.
Sus amigos se tiraron para tratar de salvarla, pero el agua estaba muy turbia y muy fría. La buscaron por más de una hora, gritando su nombre, hasta que ya no aguantaron y tuvieron que salir a pedir ayuda.
Fue entonces cuando empezó la pesadilla.
La foto de abajo a la izquierda muestra el momento exacto de la búsqueda. Se ve a los rescatistas, a los buzos con sus cascos rojos, sus tanques de oxígeno y sus trajes negros, metidos hasta la rodilla en el río, cargando un salvavidas naranja. El agua les llegaba a la cintura y la selva alrededor los hacía ver chiquitos. Buscaron por horas. Toda la tarde del domingo y toda la madrugada del lunes. Con lanchas, con cuerdas, con todo.
La familia de Mariana no se movió de la orilla del río en toda la noche. Su madre estaba hincada, rezando, gritando “¡mi hija, mi niña, devuélvanme a mi niña!”. Su padre se metió al agua también, desesperado, sin importarle el peligro.
Y entonces, a las 7:30 de la mañana de ayer lunes, el grito que nadie quería escuchar. Uno de los buzos levantó la mano. La habían encontrado.
Estaba atorada en una poza profunda, a unos 15 metros de donde se había hundido. Su cuerpo ya no tenía vida. La sacaron con mucho respeto, envuelta en una sábana, y la llevaron a la orilla donde su familia se desvaneció del dolor.
El emoji de la carita llorando a mares que ves en la foto es el sentimiento de todo México en este momento. Porque no hay palabras. Porque tenía 21 años. Porque solo quería refrescarse. Porque su muerte fue tan rápida, tan injusta.
Las autoridades ya levantaron el cuerpo y lo trasladaron al Servicio Médico Forense. La causa oficial de muerte fue asfixia por sumersión, ahogamiento. No hubo mano de nadie, fue la fuerza de la naturaleza la que se la llevó.
Hoy, su casa está llena de flores blancas. Sus amigas lloran abrazando su foto. Su perfil de Facebook se llenó de mensajes que dicen “vuela alto, hermosa”, “siempre vas a ser nuestra reina”. Y en el río, donde murió, ahora hay una cruz blanca con su nombre y unas veladoras que no dejan de prenderse.
Esta tragedia nos deja una lección muy dura: nunca confíes en un río, por más tranquilo que se vea. Y nunca dejes de decirle a los que amas cuánto los quieres, porque en un segundo, como le pasó a Mariana, todo se puede acabar.
Descansa en paz, princesa de 21 años. Tu sonrisa, como la del sol que te pegaba en la cara ese día, se quedará para siempre en el corazón de todos los que te conocimos.