El día que CAYÓ El Mencho – Así fue abatido el NARCO más PODEROSO de MÉXICO

El día que CAYÓ El Mencho – Así fue abatido el NARCO más PODEROSO de MÉXICO

El narcotraficante mexicano Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “el Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, murió el 22 de febrero de 2026 durante un operativo de fuerzas federales en el municipio de Tapalpa, en el estado de Jalisco, según confirmaron fuentes federales y medios internacionales. El operativo militar que terminó con su vida provocó una reacción inmediata de la organización criminal, con bloqueos de carreteras, vehículos incendiados y ataques armados en varios estados de México, especialmente en Jalisco, Guanajuato, Michoacán y Nayarit.

Considerado durante años uno de los criminales más peligrosos del mundo, el Mencho era el máximo líder del CJNG, organización que se convirtió en una de las estructuras narcotraficantes más poderosas y violentas de América Latina y rival directo del Cártel de Sinaloa. El gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que permitiera su captura, una de las más altas para un narcotraficante en activo. La muerte de Oseguera Cervantes representa uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico mexicano en los últimos años.

Nemesio Oseguera Cervantes nació en Aguililla, Michoacán, en 1966, en una familia humilde dedicada al trabajo agrícola. Durante su juventud, emigró ilegalmente a Estados Unidos, donde comenzó a involucrarse en actividades relacionadas con el tráfico de drogas. A principios de los años 90 fue detenido por narcotráfico y posteriormente deportado a México, donde iniciaría su carrera dentro del crimen organizado.

Tras regresar a México, se integró a organizaciones narcotraficantes locales y, con el tiempo, se convirtió en uno de los principales operadores del llamado Cártel del Milenio. Después de la caída de ese grupo criminal, Oseguera fundó en 2009 el Cártel Jalisco Nueva Generación, que, bajo su liderazgo, se transformó en una organización internacional dedicada al tráfico de drogas, armas y dinero. En pocos años, el CJNG pasó de ser una organización regional a convertirse en una estructura criminal con presencia en numerosos países y operaciones en prácticamente todo el territorio mexicano.

Bajo el mando del Mencho, el CJNG se convirtió en uno de los cárteles más agresivos y mejor armados de México. La organización desarrolló operaciones de tráfico de cocaína, metanfetaminas, heroína y fentanilo, principalmente hacia Estados Unidos. El cártel también diversificó sus actividades hacia delitos como la extorsión, el tráfico de personas, el robo de combustible y el contrabando de armas. Las autoridades estadounidenses acusaban a Oseguera Cervantes de dirigir una empresa criminal internacional dedicada al tráfico masivo de drogas y al lavado de dinero, con cargos presentados ante tribunales federales desde 2017.

El CJNG fue, además, uno de los primeros cárteles en utilizar tácticas militares, drones explosivos y armamento pesado, lo que le permitió enfrentarse directamente a las fuerzas de seguridad mexicanas.

Durante más de una década, el Mencho fue uno de los fugitivos más buscados del mundo. A diferencia de otros jefes del narco, rara vez aparecía en público y casi no existían fotografías recientes suyas, lo que aumentó su fama de líder invisible. Durante años, una versión persistente circuló en silencio: que el Mencho ya estaba muerto mucho antes de que se hablara oficialmente de su caída.

La idea no era nueva. Desde hacía tiempo aparecían rumores aislados sobre su estado de salud o su posible fallecimiento, pero nunca habían sido analizados en profundidad. Ahora, con el paso de los años y la falta de pruebas concretas de que siguiera con vida, estas versiones volvieron a tomar fuerza y obligaron a preguntarse si el verdadero final del líder del CJNG podría haber ocurrido mucho antes de lo que se cree.

Uno de los elementos que más alimentó estas sospechas fue un detalle llamativo. Durante años, prácticamente no aparecieron imágenes recientes ni grabaciones de voz que confirmaran de manera clara que Nemesio Oseguera Cervantes seguía vivo. En ausencia de pruebas visibles, comenzó a generar dudas al menos desde 2019. Fue precisamente ese año cuando empezaron a circular las primeras versiones sobre un posible deterioro grave en la salud del jefe narco.

Autoridades mexicanas detectaron entonces movimientos inusuales en una zona montañosa de Jalisco que terminaron despertando sospechas. En la comunidad serrana de El Alcíhuatl, dentro del municipio de Villa Purificación, se descubrió la construcción de un hospital privado en una zona de fuerte presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación. La obra llamó tanto la atención de las fuerzas de seguridad que comenzaron a investigar el motivo de una instalación médica tan aislada.

Pronto empezó a repetirse una historia entre los habitantes de la región: ese hospital habría sido construido exclusivamente para atender al Mencho, quien supuestamente padecía una enfermedad grave y necesitaba permanecer oculto para evitar ser localizado por las autoridades. Aunque la idea podía parecer exagerada o incluso extravagante, los especialistas en crimen organizado señalaron que no se trataba de algo imposible. A lo largo de la historia del narcotráfico, muchos líderes han construido instalaciones privadas, refugios o complejos enteros diseñados para garantizar su seguridad y mantener el control de sus organizaciones.

Con el tiempo, la versión sobre el deterioro físico del capo comenzó a tomar forma más concreta. Diversos informes indicaban que el Mencho sufría de una posible insuficiencia renal crónica, un problema que habría reducido su capacidad de movimiento y lo habría obligado a permanecer oculto en algún punto desconocido de México, probablemente dentro de su propio territorio de influencia. Esta situación explicaría por qué, durante años, el líder del CJNG casi no aparecía públicamente ni se tenían registros confiables de sus desplazamientos.

En enero del 2025, el rumor volvió a expandirse con más fuerza. Según versiones atribuidas a fuentes cercanas a la DEA, el jefe del CJNG habría fallecido tiempo atrás. La versión fue difundida públicamente por el periodista Ricardo Ravelo, lo que hizo que el tema volviera a instalarse con intensidad en medios y en redes. Sin embargo, estas versiones no eran nuevas. Desde al menos 5 años antes circulaban historias similares que hablaban de una muerte silenciosa o de un retiro forzado del líder criminal.

Una de las teorías más difundidas sostenía que el CJNG se encontraba dividido por disputas internas entre miembros de la familia, y que el Mencho habría muerto de causas naturales en un hospital de Guadalajara. Según esta versión, su desaparición habría desencadenado una lucha por el control del cártel. Pero en junio del 2020, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador salió públicamente a desmentir estas versiones, asegurando que no existían pruebas de la muerte del narcotraficante. También rechazó otras informaciones que afirmaban que había sido capturado.

A pesar de los desmentidos oficiales, los rumores continuaron y hubo episodios que volvieron a poner el tema en el centro de atención. Uno de los más llamativos ocurrió durante el aniversario número 193 del municipio de Coalcomán, en Michoacán. En esa celebración se difundió un video en el que un grupo de niños agradecía públicamente al Mencho por haber donado juguetes para la fiesta. La grabación se viralizó rápidamente y fue interpretada por algunos como una prueba indirecta de que el capo seguía con vida.

Poco después ocurrió otro episodio que generó todavía más polémica. En el municipio de Tonaya, en Jalisco, se organizó un concierto para celebrar el cumpleaños del líder del narco, conocido en ciertos círculos como el “Señor de los Gallos”. Durante el evento musical, el grupo Laberinto dedicó palabras de agradecimiento a Nemesio Oseguera Cervantes y le cantó públicamente las tradicionales Mañanitas. Los músicos afirmaron haber viajado desde Estados Unidos especialmente para participar en el festejo. Según estimaciones, el Mencho habría cumplido en ese momento cerca de 59 años, aunque su fecha de nacimiento exacta nunca estuvo completamente confirmada.

A pesar de todos estos episodios, la realidad es que durante mucho tiempo no existía certeza absoluta sobre si el Mencho estaba vivo o muerto, ni tampoco sobre el origen de los rumores que hablaban de su fallecimiento. Matthew Allen, director de la oficina de Los Ángeles de la DEA, llegó a declarar en una entrevista con Univision Noticias que lo más probable era que el líder del CJNG siguiera con vida. Según su interpretación, los propios hombres del Mencho podrían haber difundido la versión de su muerte como una estrategia de protección. La lógica detrás de esa maniobra sería simple: si el mundo creía que estaba muerto, la presión para encontrarlo disminuiría.

Otra posibilidad planteada por investigadores era que los rumores se hubieran difundido en un momento en el que las autoridades estaban cerca de localizar su escondite, y que el propio capo hubiera podido desviar la atención sembrando confusión. Y eso no fue todo. Algunas teorías sostienen que también los propios organismos de inteligencia podrían haber permitido la circulación de estos rumores como parte de estrategias encubiertas. La idea sería provocar movimientos dentro del narcotráfico, ya fuera para detectar a posibles sucesores o para identificar a socios y colaboradores que intentaran confirmar si el líder realmente había muerto.

Más allá de las teorías, durante años, la situación permaneció envuelta en incertidumbre. Cada cierto tiempo aparecían nuevas versiones sobre enfermedades terminales, enfrentamientos armados o posibles capturas, pero ninguna lograba confirmarse de manera definitiva. Y mientras persistía la duda, el Mencho seguía siendo una figura casi invisible, pero extraordinariamente poderosa dentro del narcotráfico mexicano. Porque la verdadera preocupación nunca fue solamente si estaba vivo o muerto; el verdadero temor era otro. Cuando un líder criminal de este nivel desaparece realmente, lo que suele venir después es una guerra. Y la pregunta que muchos se hacían era inevitable: si el Mencho desaparecía definitivamente, ¿tenía el CJNG suficiente poder como para sumir a México en una nueva ola de violencia?

Su captura o muerte era considerada una prioridad tanto para el gobierno mexicano como para Estados Unidos. El operativo que terminó con su vida se realizó en Tapalpa, una zona montañosa del estado de Jalisco, considerado uno de los bastiones históricos del CJNG. Tras el enfrentamiento armado en el que fue abatido, integrantes del cártel respondieron con ataques coordinados, incendios de vehículos y bloqueos de carreteras, obligando a las autoridades a activar operativos de emergencia en varias regiones del país.

—No [ __ ], ¿está la gente corriendo?
—Mira, en la placa, mira, mira, ya, mira, mira ese de ahí, mira, y todos esos traen.
—Mira, mira el del taxi. Todos esos traen.
—Mira, mira el del taxi. Súbete, cabrón. Órale, a tirar a la que no se movía de ahí.
—No, hay incendio. Ahí arriba, ¿ya viste?
—No, son varios cabrones.

La reacción violenta confirmó el enorme poder que aún mantenía la organización. Aunque la muerte del Mencho representa un golpe histórico contra el narcotráfico, especialistas advierten que el CJNG sigue siendo una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo. La desaparición de su líder podría provocar disputas internas por el control del cártel y una nueva ola de violencia en México.

Después de años como uno de los hombres más buscados del planeta, Nemesio Oseguera Cervantes murió sin haber sido capturado. Con su caída termina la historia del líder que convirtió al Cártel Jalisco Nueva Generación en uno de los imperios criminales más poderosos del siglo XXI.

Pero incluso después de esta noticia que está revolucionando a México, siguen quedando muchas preguntas por resolver sobre el Mencho. Algunas de ellas son: ¿Qué sabemos realmente sobre su influencia fuera de México, especialmente en Estados Unidos? ¿Hasta dónde llegaban sus contactos políticos o su capacidad para presionar a distintos gobiernos? ¿Trump era su enemigo realmente? ¿Cómo operaba su red para mantenerse un paso delante de las autoridades durante tanto tiempo? ¿Quiénes eran sus aliados clave y quiénes se beneficiaron de su poder en las sombras?

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