El teléfono sonó pasada la medianoche. Las manos de Claudia temblaban al contestar, reconociendo la voz del despachador de la policía.
El teléfono sonó pasada la medianoche. Las manos de Claudia temblaban al contestar, reconociendo la voz del despachador de la policía.—Señora, encontramos a su hijo caminando solo cerca de la Avenida Ciprés. Está a salvo, pero deberá venir a la comisaría.Su corazón se hundió. Emiliano tenía solo nueve años. Debería estar dormido en su cama, … Read more