Cada noche ella le daba su cuerpo al ranchero solitario… hasta que un día
Cada noche ella le daba su cuerpo al ranchero solitario… hasta que un día Cada noche, cuando el viento del desiertoaba como lobo herido contra las vigas de la choa, ella cruzaba el corral con el reboso apretado al pecho y el corazón latiéndole como tambor de guerra. El rancho de don Elías quedaba al … Read more