Pobre Compa, aún no supera que perdió la selección mexicana… Ver más
El silbatazo final cayó como un golpe directo al corazón de millones de aficionados. Durante unos segundos nadie habló. Las calles que minutos antes estaban llenas de gritos, tambores y banderas quedaron completamente en silencio. En una pequeña colonia de Monterrey, Diego permanecía inmóvil frente al televisor. No podía creer lo que acababa de ocurrir. … Read more