AMERICA,RUSIA y CHINA: La Brutal Nueva Era Sin Límites en Armas Nucleares

El 10 de febrero de 2026 a medianoche, hora de Washington, algo desapareció del mundo sin hacer ruido. No era un edificio, una frontera ni un gobierno. Era algo invisible, pero infinitamente más peligroso. La última barrera legal que impedía a las dos mayores potencias nucleares de la Tierra fabricar tantas armas atómicas como desearan.
El nuevo tratado Start, firmado en Praga en 2010 por Barack Obama y Dimitri Medvedev, expiró mientras la mayor parte de la humanidad dormía. Y con él, 54 años de arquitectura de control de armas construida minuciosamente, tratado a tratado desde 1972, se disolvió en la nada 9 días antes, el 27 de enero, los científicos del boletín de científicos atómicos habían adelantado el reloj del juicio final a 85 segundos de la medianoche.
El punto más cercano al Apocalipsis desde que se creó el reloj en 1947, más cercano que la crisis de los misiles en Cuba, más cercano que las pruebas de la bomba de hidrógeno soviética, más cercano que cualquier momento durante toda la guerra fría. Alexandra Bell, presidenta del bulletin, pronunció una frase que resonó en todas las redacciones del planeta.