Anciana de 85 años, falleció en la puerta del mercado donde vendía sus …Ver más

Multimillonario ve a su exnovia a quien abandonó hace 6 años esperando un Uber con tres niños idénticos a él lo que no sabía era que esos niños eran Julián Castañeda acababa de salir de una junta en Polanco era de esas reuniones eternas donde todos se sienten importantes y hablan como si estuvieran salvando al mundo él solo quería largarse de ahí se subió a su camioneta blindada dio las instrucciones de siempre a su chóer y sacó el celular para revisar mensajes mientras avanzaban por una calle medio atorada volteó por la ventana sin mucho
interés fue entonces cuando la vio ahí estaba ella parada en la banqueta justo enfrente de una farmacia con cara de cansancio y un poco de desesperación tenía el cabello recogido de forma rápida vestía ropa sencilla y abrazaba una bolsa de mandado medio rota a su lado tres niños los tres iguales mismos ojos misma boca misma expresión cuando miraban a todos lados como si esperaran que algo pasara y esos ojos eran los de él no podía ser no podía ser se inclinó hacia adelante para ver mejor pero justo en ese momento otro coche se metió entre ellos y la imagen
desapareció “detente” gritó Julián sin pensar el chóer frenó en seco y volteó preocupado julián abrió la puerta sin esperar respuesta bajó al nivel de la calle y miró desesperado la banqueta estaba llena de gente como siempre pero ella ya no estaba ahí caminó rápido entre los peatones buscándola ignorando los comentarios de los que lo reconocían tenía el corazón latiéndole como loco era ella era Valeria y esos niños después de unos minutos la vio cruzando la calle de la mano de los tres niños subiéndose a un coche gris que claramente era un Uber se quedó paralizado sintió cómo se le
apretaba el estómago no supo si correr gritar su nombre o simplemente dejarla ir el coche arrancó y se perdió entre el tráfico de la tarde julián no se movió solo se quedó ahí parado viendo cómo esa escena lo había dejado temblando volvió a su camioneta como en automático no dijo nada el chóer lo miró por el espejo pero Julián no dijo ni una palabra estaba completamente ido lo único que pensaba era en esos tres niños con su misma cara se agarró la frente cerró los ojos y soltó un suspiro que le salió desde lo
más hondo no había visto a Valeria en 6 años desde aquella madrugada en que decidió largarse sin despedirse no le dejó ni un mensaje nada estaban bien sí pero él tenía planes estaba a punto de cerrar un negocio que lo cambiaría todo se fue pensando que ella lo entendería que después habría tiempo para arreglar las cosas pero ese tiempo nunca llegó el coche siguió su camino hacia su departamento en Santa Fe cuando llegó Julián se quitó el saco con furia y lo lanzó sobre el sillón se sirvió un trago aunque todavía no eran ni las 5 de la
tarde caminaba de un lado a otro recordando cada cosa que había vivido con Valeria su risa la forma en que se le quedaba viendo cuando él hablaba de sus sueños la manera en que lo abrazaba cuando llegaba tarde y solo quería dormir y luego pensaba en esos niños ¿cómo era posible que se parecieran tanto a él tomó el celular y buscó en redes sociales nada ni una foto ni una pista valeria había desaparecido del mundo digital como si nunca hubiera existido eso lo hizo sentir raro porque él sí había tratado de olvidarla pero en el
fondo nunca pudo era ese tipo de amor que uno guarda en una cajita que no quiere volver a abrir porque sabe que va a doler se sentó frente a su computadora abrió una carpeta encriptada donde guardaba archivos personales y buscó las fotos antiguas ahí estaban Valeria en la playa Valeria en su departamento Valeria con su perro Valeria en pijama riéndose con la boca llena de palomitas las miró una por una hasta que se topó con una donde ella lo abrazaba por detrás con la cara pegada a su cuello la foto la había tomado ella
misma con el celular la miró largo rato y luego apretó los labios sabía lo que tenía que hacer marcó a su asistente Mateo necesito que busques a alguien su nombre es Valeria Ortega no tengo dirección solo sé que vive en la Ciudad de México y tiene tres hijos ¿y algo más sí esos niños podrían ser míos hubo un silencio incómodo del otro lado de la línea entendido señor dijo Mateo colgó y se quedó viendo la ciudad por la ventana miles de luces miles de personas pero en ese momento solo una le importaba no sabía si estaba enojada si lo odiaba o si simplemente ya lo había
superado pero esos niños no podía dejarlo así no podía quedarse con la duda porque si eran lo que él pensaba entonces su vida estaba a punto de cambiar por completo a la mañana siguiente se levantó con una sola cosa en la cabeza encontrarla y esta vez no pensaba irse sin respuestas julián no durmió bien esa noche daba vueltas en la cama miraba el techo luego se levantaba caminaba por el departamento se volvía a tirar sobre las sábanas cerraba los ojos y veía esa escena otra vez valeria parada en la calle con sus tres hijos tan parecidos a
él que hasta le dolía era como si su pasado hubiera regresado de golpe sin avisar y le hubiera dado una cachetada en plena cara al día siguiente antes de las 8 de la mañana ya estaba en su oficina su equipo lo saludaba como siempre con respeto con sonrisas fingidas él apenas contestaba se metió directo a su despacho cerró la puerta y se quedó mirando por la ventana toda la ciudad seguía con su rutina coches gente ruido pero adentro de él todo era un caos se sentó frente a su escritorio agarró el celular y empezó a revisar otra vez las redes buscó su nombre su cara
cualquier rastro de Valeria nada ni en Facebook ni en Instagram ni en ninguna parte era como si se la hubiera tragado la tierra eso le daba más coraje ¿cómo alguien podía desaparecer tan fácil ¿cómo era que él con todos sus recursos no tenía idea de nada mateo llegó con un café y unos papeles julián apenas lo miró ¿algo preguntó sin rodeos todavía no jefe le estamos rastreando por actas de nacimiento y registros escolares pero si cambió de dirección y apellido va a tardar un poco julián asintió no estaba de humor para charlas cuando Mateo salió se quedó solo otra
vez apoyó los codos en el escritorio se agarró la cabeza con ambas manos y cerró los ojos empezaron a llegarle los recuerdos como si alguien le pusiera una película en la mente se vio a sí mismo 6 años atrás más joven menos cansado con esa ambición que casi le salía por los poros en ese tiempo él y Valeria vivían juntos en un pequeño depa en la Narbarte no tenían lujos pero tenían de todo él trabajaba desde casa armando presentaciones buscando inversionistas tratando de levantar su primera empresa ella era maestra de preescolar llegaba
agotada pero siempre con una sonrisa se reían por tonterías pedían pizza en la noche a veces no tenían para el gas y se bañaban con agua fría pero estaban juntos y eso en ese entonces era suficiente pero luego llegó la oportunidad un fondo extranjero quería invertir en su proyecto pero tenía que mudarse a Monterrey por un año fue ahí cuando todo cambió él le propuso irse con él ella dijo que no podía dejar su trabajo sus alumnos todo lo que tenía discutieron muchas veces cada vez más fuerte hasta que una madrugada sin decir nada él agarró su mochila su
laptop unos cuantos papeles y se fue le dejó una nota tonta que decía “Lo siento no puedo quedarme.” Así de cobarde fue nunca volvió a saber de ella pensó en escribirle varias veces pero siempre lo dejaba para después luego su empresa explotó llegaron los Tonis viajes los millones las entrevistas los lujos pero a veces cuando estaba solo se acordaba de Valeria y le dolía ahora todo eso regresaba como si el tiempo no hubiera pasado como si la vida le dijera “No has terminado con este capítulo.” Julián se paró de su silla
caminó hasta la pared donde tenía una vitrina con recuerdos premios fotos con políticos reconocimientos de empresarios pero había una caja pequeña guardada hasta el fondo con cosas que no había tocado en años la bajó la puso sobre la mesa la abrió dentro había una pulsera de hilo rojo que Valeria le regaló cuando empezaban una carta escrita a mano con su letra un boleto de cine y una prueba de embarazo vieja positiva se le quedó viendo con la sangre helada no recordaba haberla guardado tal vez ella se la dejó en el
depa antes de que se fuera tal vez en ese entonces no quiso entender pero ahora viendo esa prueba y recordando a los niños todo encajaba ella sí había quedado embarazada y él se fue se sentó de nuevo miró el techo sentía rabia tristeza culpa todo mezclado no sabía qué le dolía más haberla dejado sola en ese momento o haberse perdido 6 años de la vida de esos niños su celular vibró era un mensaje de Mateo decía “Encontramos algo te mando dirección en 5 minutos.
” Julián se quedó mirando la pantalla respiró hondo sabía que ese mensaje lo iba a llevar directo al lugar donde todo cambió lo que no sabía era si estaba listo para enfrentarlo julián llegó a la dirección que le mandó Mateo una hora después no quiso llevar chóer iba solo manejando su camioneta con la música apagada y las manos sudadas en el volante la zona no era peligrosa pero tampoco se parecía a los lugares por donde él se movía ahora había calles con baches puestos de tacos gente sentada afuera de las casas niños jugando fútbol descalzos cuando estacionó la camioneta se quedó
unos segundos mirando el edificio viejo con pintura descascarada pero no se veía abandonado revisó el número dos veces sí era ahí miró hacia el tercer piso no sabía en qué departamento vivía pero algo en su pecho le decía que ella estaba ahí en ese momento no se atrevió a subir pensó en tocarle pero no sabía ni qué decirle hola soy el imbécil que te dejó embarazada hace 6 años se rió sin ganas se pasó la mano por la cara y decidió esperar mateo le había dicho que ella salía a trabajar todos los días a eso de
las 4 eran las 3:30 así que se quedó en el coche mirando el edificio como si fuera un enemigo a las 4 en punto la puerta del edificio se abrió valeria salió con los tres niños iban peinados con mochilas pequeñas caminando como si fueran soldados ella traía una bolsa grande al hombro y el celular en la mano caminaban rumbo a la esquina donde pasaban las combis julián bajó del coche sin pensar sus piernas se movieron solas cruzó la calle los alcanzó en la banqueta y cuando estuvo a menos de 3 met dijo su nombre Valeria ella se volteó de
inmediato se quedó paralizada los niños también se detuvieron mirándolo con curiosidad el silencio duró unos segundos que parecieron horas ella no dijo nada solo lo miraba como si no creyera que estaba ahí ¿podemos hablar?” dijo Julián con voz baja pero firme valeria bajó la mirada no saludó no preguntó nada solo les dijo a los niños que se adelantaran y fueran a esperar en la tiendita de la esquina ellos obedecieron sin decir nada luego ella lo miró directo a los ojos “¿qué haces aquí?” Julián tragó saliva no
sabía por dónde empezar “te vi hace unos días ¿estabas esperando un Uber con ellos ella no respondió solo lo seguía mirando sin miedo pero sí con mucha frialdad “no me digas que fue casualidad que me encontraste” dijo al fin con un tono seco “porque no te creo nada.” “Fue casualidad ese día,” respondió él rápido “pero hoy no hoy vine porque necesito saber ¿saber qué si son míos valeria se cruzó de brazos respiró hondo como si se estuviera aguantando un grito y si lo son ¿qué ¿qué vas a hacer ¿vas a llevártelos ¿vas a sacarlos de su vida para meterlos en la tuya llena de lujo
de cosas que ni entienden no solo quiero conocerlos saber de ellos no sabía nada Valeria ella lo miró con los ojos brillosos pero no lloró ni una lágrima no sabías por no te importó quedarte porque te fuiste como si yo no existiera ni siquiera preguntaste si estaba bien me dejaste con una nota de Julián él bajó la mirada no tenía cómo defenderse de eso tienes razón dijo él apenas audible ¿y ahora qué ¿vienes a hacerte el papá arrepentido el hombre que lo tiene todo y quiere llenar el hueco con algo que abandonó no vengo a hacerme nada vengo a
asumir lo que sea que tenga que asumir si son míos quiero estar no para quitártelos no para cambiarles la vida para estar nada más valeria lo miró con una mezcla de enojo y tristeza luego vio a los niños que ya la estaban llamando desde la tiendita miró el reloj tengo que irme trabajo a las 5 no tengo tiempo para esto ¿puedo verte otro día preguntó él casi rogando no sé no sé si quiero eso no sé si quiero meterte en nuestras vidas otra vez nos costó mucho salir adelante solo una vez más un café un lugar neutral tú eliges ella dudó lo pensó unos segundos
luego sacó su celular abrió la app de notas y escribió algo le mostró la pantalla mañana a las 6 en esa cafetería si llegas un minuto tarde me voy julián asintió ella se dio la vuelta sin decir nada más fue por sus hijos les dio la mano a los tres y se los llevó caminando como si nada hubiera pasado él se quedó parado sintiendo que le habían puesto una piedra enorme en el pecho pero también sintió algo más había una oportunidad chiquita pero ahí estaba julián no pudo concentrarse en nada el resto del día canceló una junta con inversionistas ignoró los mensajes de su prometida y se encerró en su
departamento caminaba por la sala como león enjaulado con el celular en la mano revisando la dirección de la cafetería cada 5 minutos como si fuera a desaparecer tenía la cita con Valeria al día siguiente pero la cabeza ya no le daba para esperar algo dentro de él ya no lo dejaba estar tranquilo tenía que saber más ya se sirvió un whisky sin hielo dio un trago largo y se sentó frente a su computadora entró a su correo buscó el contacto directo de Mateo y le mandó un mensaje corto necesito saber más sobre Valeria todo lo que encuentres escuelas de los
niños trabajos cualquier cosa urgente no pasaron ni 5 minutos cuando Mateo lo llamó ¿estás seguro jefe esto puede ser delicado hazlo quiero saber si son míos no voy a esperar a que ella me lo diga con palabras mateo dudó pero aceptó cortaron la llamada y Julián se quedó ahí viendo la pantalla le temblaban los dedos sabía que no estaba bien que estaba cruzando una línea pero no podía evitarlo tenía esa sensación en el estómago esa mezcla de ansiedad con miedo algo dentro de él le gritaba que esos niños eran suyos no necesitaba pruebas los había
visto era como verse en un espejo dividido en tres intentó dormir un rato pero fue inútil se metió a las redes sociales otra vez sin resultados luego buscó en Google “¿Cómo saber si un niño es tu hijo sin pruebas oficiales?” Las respuestas eran absurdas lo cerró todo y se tiró en el sillón con los ojos abiertos viendo el techo el reloj marcaba a las 2 de la mañana el día siguiente amaneció con una neblina ligera julián se levantó temprano más por nervios que por costumbre se bañó se cambió tres veces de camisa y salió con más de una hora de
anticipación llegó al café pidió una mesa en la esquina alejada de las ventanas y se sentó con la pierna moviéndose sin parar revisaba el reloj cada 2 minutos la gente entraba y salía pero Valeria no llegaba cuando faltaban 10 para las 6 pensó que no iría se le cerró el pecho pero justo a las 6 en punto la puerta se abrió y ahí estaba venía sola con una blusa sencilla y el cabello recogido en una coleta no traía maquillaje ni accesorios solo ella como siempre la recordaba julián se puso de pie sin decir nada valeria se acercó se sentó frente a él y lo miró
directo tienes 15 minutos él asintió se sentó de nuevo y tomó aire “gracias por venir no lo hice por ti” dijo ella de inmediato “lo hice para dejar las cosas claras.” Julián bajó la mirada un segundo y luego volvió a mirarla “quiero saber si los niños son míos no estoy aquí por remordimiento ni por culpa estoy aquí porque necesito saber la verdad y si te digo que sí ¿qué vas a hacer estar apoyar ser parte de sus vidas aunque tú no me quieras cerca ella lo miró con cara seria no puedes llegar 6 años tarde y pretender que todo se acomode solo no sabes lo que ha sido esto criarlos sola trabajar en

dos lugares hacer milagros con el dinero y tú tú ni preguntaste lo sé no tengo excusa entonces ¿por qué ahora porque los vi porque me vi en ellos porque no puedo fingir que no pasó nada valeria se quedó callada se notaba que estaba a punto de decir algo más fuerte pero no lo hizo en lugar de eso sacó un papel de su bolsa era una hoja doblada esto es lo más que te voy a dar por ahora dijo dejándolo sobre la mesa julián lo agarró era una copia del acta de nacimiento de uno de los niños leyó el nombre Emiliano Ortega en el espacio
del padre vacío ¿por qué no me pusiste porque no estabas porque ni siquiera sabía si querías ser parte y porque yo no iba a rogarle a nadie que fuera papá julián apretó el papel entre las manos luego lo guardó en su chaqueta y los otros dos mismo caso no tienen papá registrado él asintió tragando saliva se quedó callado unos segundos ¿puedo verlos hablar con ellos no ahora no están listos no entienden quién eres y no quiero que te acerques con promesas que no vas a cumplir no les voy a fallar eso dijiste la última vez la frase le
cayó como un golpe julián no respondió valeria lo miró con dureza pero en el fondo también se le notaban los y ojos cansados como si estuviera harta de cargar sola con todo ¿puedo ayudarte preguntó él casi en voz baja en lo que sea escuela comida ropa no te estoy pidiendo nada solo déjame hacerlo no quiero tu dinero Julián no es por dinero es por ellos ella lo miró en silencio luego revisó la hora ya pasó tu tiempo se levantó agarró su bolsa y se fue no volteó no se despidió julián se quedó ahí solo con el café frío y la cabeza llena de preguntas
la duda lo estaba comiendo por dentro y por más que ella no se lo confirmara con todas las letras él ya lo sabía lo sentía en los huesos esos niños eran suyos y no iba a parar hasta demostrarlo julián llevaba dos días dándole vueltas a la misma idea valeria no le decía todo eso lo tenía clarísimo había muchas cosas que no coincidían lo de las actas de nacimiento sin padre su desaparición total de redes la forma en que lo miraba con tanto rencor ahí había una historia que él no conocía y ya no podía seguir
esperando a que ella se la contara por voluntad propia así que decidió buscar a alguien que supiera se acordó de Jimena una amiga en común que tenían cuando él y Valeria estaban juntos ella era de esas chavas simpáticas buena onda chismosa sin malicia que sabía todo de todos y si alguien podía tener una pista sobre lo que pasó con Valeria después de su partida era ella le mandó un mensaje directo necesito verte es sobre Valeria jimena respondió rápido valeria Ortega tú buscando a Valeria después de 1000 años esto va a estar bueno quedaron de
verse en un restaurante en la Condesa ella llegó tarde como siempre con su energía escandalosa y un vestido que llamaba la atención desde la otra cuadra se sentó frente a Julián le sonrió como si no hubiera pasado el tiempo y agarró el menú sin apuro ahora sí me vas a contar por qué te largaste como cobarde hace años y ahora vienes con cara de que algo se te perdió julián no tenía humor para bromas jimena necesito saber algo ¿qué pasó con Valeria después de que me fui ella lo miró dejó el menú y se cruzó de brazos ¿por qué preguntas eso ahora
porque la vi está aquí en la ciudad tiene tres hijos jimena abrió los ojos como platos ¿qué tres tres y son míos lo sé aunque ella no me lo diga lo sé jimena se quedó en silencio por unos segundos luego suspiró sabía que algún día esto iba a pasar ¿sabías qué mira no sé todos los detalles pero sí sé que después de que tú te fuiste Valeria desapareció un día dejó el trabajo cerró su cuenta de Facebook dejó de contestar llamadas mensajes nadie sabía nada yo pensé que se había ido del país o algo pero un día como un año después me
la encontré en una tiendita iba con una carriola doble y un niño en brazos casi me desmayo le pregunté ¿qué onda ¿qué había pasado ¿por qué nunca dijo nada y solo me dijo no había nada que decir julián apretó la mandíbula sentía que el corazón le latía más rápido ¿no te dijo que eran míos no pero no tenía que decirlo o sea hello eran como fotocopias tuyas y la neta la forma en que te mencionó fue raro como con dolor pero también con ganas de ya no hablar del tema me dijo que estaba bien que se las estaba
arreglando que tenía ayuda de una tía y que no necesitaba a nadie ni a ti ni a mí ni a nadie julián se quedó en silencio le ardía la cara no sabía si por la vergüenza o por la rabia ¿dónde vivía en ese entonces no sé no me quiso decir solo supe que trabajaba en una guardería por el rumbo de Istapalapa pero no duró mucho ahí después supe que la corrieron porque un papá celoso se enteró que era madre soltera con trillizos y armó un escándalo ¿ves por qué te digo que no tuvo fácil la cosa y nadie más la ayudó nadie ella no quería ayuda se
encerró en su mundo no quería que nadie la viera mal siempre fue así de terca fuerte pero terca julián se recargó en la silla le pesaban los hombros la cabeza el alma ¿por qué no me lo dijo ¿por qué no me buscó jimena lo miró con una ceja levantada neta ¿me estás preguntando eso después de dejarla sin una palabra “Mira yo te quiero pero tú hiciste una chingadera.
” Valeria no te buscó porque no quiso rogar porque sabía que si no estabas para quedarte no valía la pena tenerte cerca tú elegiste irte ella eligió seguir el silencio se volvió incómodo julián no sabía qué responder nunca había escuchado todo eso tan de frente siempre había cargado con la culpa sí pero escuchar cómo fueron las cosas de verdad era diferente le dolía mucho jimena lo miró con más calma ¿vas a hacerte una prueba de ADN sí pronto pero creo que ya no la necesito pues más te vale que si entras otra vez a esa historia lo hagas en serio porque si te vuelves a ir esta vez no van a haber regreso julián asintió no
le prometió nada no dijo grandes frases solo supo que desde ese momento ya no había marcha atrás esa tarde Julián no se aguantó ya no quería más vueltas ni indirectas ni pistas sueltas había hablado con Jimena había visto el acta de nacimiento había sentido esa punzada en el pecho desde el primer momento que vio a los niños y ya estaba harto de cargar con la duda así que fue a buscar a Valeria esperó afuera del edificio donde vivía no la llamó antes no le avisó solo se paró ahí apoyado en su camioneta con cara de pocos amigos estaba decidido a
hablar y no se iba a ir sin respuestas ya no le importaba si se enojaba si gritaba o si lo mandaba al lo único que quería era escuchar la verdad con todas sus letras a las 5:30 la vio salir con los tres niños iban vestidos igual que la vez pasada mochilas pequeñas peinaditos hablando entre ellos ella iba con el paso rápido con esa cara de voy tarde que tienen todas las mamás que hacen mil cosas al día cuando lo vio se detuvo en seco ¿qué haces aquí dijo sin moverse tenemos que hablar respondió él sin rodeos otra vez con lo
mismo ya hablamos te di un espacio te dije lo que tenía que decirte ¿qué más quieres quiero la verdad completa sin rodeos los niños se quedaron viendo la escena sin entender mucho julián se agachó y les habló con una sonrisa forzada ¿me permiten hablar con su mamá un momento solo un ratito ellos lo miraron con curiosidad uno de ellos Emiliano fue el primero en responder “tú eres amigo de mi mamá.
” Valeria se adelantó de inmediato vayan al puesto de jugos yo los alcanzo en 5 minutos no se alejen los niños obedecieron apenas se alejaron ella se volteó con los brazos cruzados y la mirada afilada ¿qué parte no entendiste de que no quiero esto ya no me importa si quieres o no no estoy aquí para pelear estoy aquí porque me corresponde saber no es solo tu historia Valeria es mía también mía también se burló ella con una risa irónica ¿te acuerdas de eso se años tarde porque cuando te fuiste no dijiste es nuestra historia dijiste “Me voy.” Así solito no me diste opción ya sé ya me lo dijeron y no lo niego pero
estoy aquí ahora no para redimirme ni para pedirte perdón 100 veces estoy aquí porque no voy a seguir sin saber la verdad quiero saber si son mis hijos sí lo son soltó de golpe la frase lo tumbó no fue gritada no fue enojada fue seca fría dura como cuando alguien tira un vaso al suelo y no hace falta verlo para saber que se rompió los tres sí los tres son tuyos Julián él cerró los ojos por un segundo se le revolvió todo por dentro la garganta se le hizo nudo abrió la boca pero no salieron palabras valeria lo miró con los ojos rojos aguantando lo que fuera que tenía
adentro no lloró no se quebró pero se notaba que estaba al borde y antes de que preguntes sí lo supe desde el primer día supe que estaba embarazada una semana después de que te fuiste pensé en llamarte en buscarte pero no pude no quise me dio miedo me dio coraje me dio vergüenza todo junto así que me los aventé sola ¿por qué no me dijiste nada porque no me ibas a creer porque estabas en otro mundo porque yo era un recuerdo para ti no una persona y porque no iba a criar a mis hijos con alguien que se fue sin mirar atrás julián apretó los
dientes no tienes idea de cuántas veces pensé en volver en llamarte pero tenía miedo me decía que tú ibas a estar bien que yo iba a arruinarlo todo ¿y qué haces ahora entonces ¿vienes a arreglarlo con un abrazo y un cheque no vengo a pedirte una oportunidad no contigo con ellos valeria lo miró esta vez no respondió de inmediato lo pensó se cruzó de brazos respiró hondo ellos no saben quién eres no te conocen nunca me han preguntado por un papá porque no lo han necesitado y ahora apareces tú de la nada con cara de vengo
a ser responsable no es tan fácil no quiero que sea fácil solo quiero que me dejes acercarme poco a poco con respeto con calma no te pido que me perdones te pido que me dejes conocerlos ¿y qué les vas a decir ¿que eres su papá mágico que apareció después de 6 años no sé no tengo idea cómo se hace esto solo sé que si me voy otra vez no voy a poder vivir con eso valeria se quedó callada el silencio entre ellos era tan fuerte que se escuchaban los claxon de fondo y una señora gritando el precio de los tamales después de un rato ella habló
voy a pensarlo pero si un día entras a sus vidas ya no te puedes ir no puedes hacer esto a la mitad porque si los vas a lastimar prefiero que nunca los veas no me voy a ir dijo Julián sin titubear valeria asintió despacio no dijo más caminó hacia donde estaban los niños les agarró la mano y se fue sin mirar atrás pero esta vez algo era distinto esta vez no lo había echado lo había dejado quedarse un paso aunque pequeño ya era un comienzo desde que Valeria le dijo que los niños eran suyos Julián no pudo pensar en otra cosa el trabajo le daba igual los correos sin responder se
apilaban las llamadas importantes se quedaban en buzón todo lo demás desapareció solo existían tres nombres en su cabeza emiliano Leo y Mateo sus hijos sus hijos pero a pesar de Minersin lo que ella había dicho algo dentro de él no lo dejaba en paz quería estar seguro lo necesitaba no porque dudara de ella sino porque tenía una necesidad loca de confirmar que no estaba soñando era como si su cabeza le pidiera una prueba física un papel algo que le dijera “Sí son tuyos no hay vuelta atrás.” Y aunque sabía que eso estaba
mal que no era el camino se dejó llevar un día jueves a la salida de la escuela donde los niños iban Julián esperó dentro de su camioneta estacionado a una cuadra oculto tras unos vidrios polarizados había averiguado cuál era la escuela por medio de Mateo no le dijo nada a Valeria no pidió permiso solo fue tenía un plan en mente y lo iba a cumplir sin pensar demasiado en las consecuencias cuando vio salir a los niños sintió un hueco en el estómago caminaban juntos riéndose jugando con sus mochilas se parecían tanto a él que hasta le daban ganas de llorar un señor
alto de barba que trabajaba como asistente en la escuela los guiaba hasta una banquita mientras esperaban que alguien los recogiera julián bajó del auto con una pequeña bolsa en la mano y caminó hacia ellos con paso firme “hola” les dijo sonriendo “¿se acuerdan de mí?” “Soy Julián el amigo de su mamá.
” Emiliano lo reconoció al instante “sí el que le habló afuera del edificio esemero oigan ¿les puedo hacer una pregunta es para una sorpresa pero necesito algo suyo ¿alguien trae un chicle un cepillo o algo que hayan usado leo sacó una paleta masticada del bolsillo julián se agachó la tomó con cuidado la metió en una bolsita de plástico y sonrió perfecto gracias campeón van a ver qué sorpresa tan buena les tengo después los niños lo miraron sin entender muy bien pero no dijeron nada más justo cuando se iba apareció Valeria cargando su bolsa apurada como siempre lo vio de lejos y frunció el ceño caminó
directo hacia él ¿qué haces aquí solo pasaba quería ver cómo salían los niños nada más ¿los tocaste claro que no ella se cruzó de brazos sin creerle nada no quiero que estés merodeando sin avisar ¿entendido sí solo quería verlos valeria tomó a los tres de la mano y se fue sin decirle adiós julián se quedó parado un rato mirando cómo se alejaban luego regresó al coche abrió la guantera y colocó la bolsita con la paleta dentro de una caja especial al día siguiente mandó eso a un laboratorio privado pidió una prueba de
ADN urgente él ya tenía muestras de su propia saliva guardadas todo estaba listo el resultado llegó tres días después positivo emiliano era su hijo lo decía con letras grandes en un correo cifrado que apenas podía leer sin que le temblaran las manos se sentó frente a la computadora respiró hondo y cerró los ojos lo sabía lo sentía pero verlo ahí en un documento oficial con números y códigos y porcentajes le sacudió el mundo ese día compró juguetes tres iguales libros mochilas nuevas zapatos ropa llenó la cajuela de cosas que pensó que podrían necesitar le mandó un
mensaje a Valeria necesito hablar contigo es urgente ella no respondió ni al primero ni al segundo ni al tercero lo dejó en visto dos días después se apareció sin avisar en su trabajo valeria estaba saliendo de mí en una cafetería donde lavaba trastes por las tardes al verlo se detuvo en seco ¿qué estás haciendo aquí ¿me estás siguiendo tenemos que hablar es importante otra vez ¿qué hiciste ahora me hice una prueba ella lo miró confundida ¿qué prueba de ADN usé una muestra de Emiliano lo siento lo necesitaba valeria lo empujó con
rabia ¿estás enfermo o qué no puedes andar recogiendo cosas de mis hijos sin permiso ¿quién te crees soy su papá gritó Julián la gente volteó unos se detuvieron ella bajó la voz pero su cara ardía no tienes derecho no tienes ningún maldito derecho me mentiste me engañaste fingiste que solo querías conocerlos y armaste esto por atrás tenía miedo de que me volvieras a cerrar la puerta necesitaba saber ya no podía con la duda ¿y eso te da permiso de invadirnos así no pero lo hice igual y no me arrepiento porque ahora sé que es real que no estoy loco que tengo hijos que no
me los estoy imaginando valeria se quedó helada no sabía si gritar llorar o golpearlo pero al final solo lo miró con decepción ¿y ahora qué ¿vas a hacer pruebas a los otros dos también ¿vas a comprarles amor con juguetes nuevos y fotos bonitas no quiero comprar nada quiero estar de verdad ella lo miró largo rato luego se dio la vuelta entró de nuevo a la cafetería y cerró la puerta sin mirar atrás julián se quedó afuera solo con las bolsas en la cajuela con las manos vacías pero dentro de él la obsesión ya no era duda era certeza y no pensaba
detenerse daniela Luján tenía una habilidad especial para notar cuando algo andaba mal y Julián aunque fuera muy bueno para los negocios para las caras de póker y para salirse con la suya con ella no podía fingir no por mucho tiempo algo en su actitud había cambiado llegaba tarde se distraía en las reuniones se quedaba callado durante las cenas dejaba el celular boca abajo lo cual nunca hacía antes y lo peor se había vuelto frío como si tuviera la cabeza en otro mundo uno donde ella ya no existía lo observó durante días sin
decir nada solo lo analizaba con la mirada en silencio mientras él creía que estaba todo bajo control hasta que un día mientras Julián se duchaba Daniela desbloqueó su celular no fue difícil todavía usaba la misma clave desde hacía años fue directa a los mensajes lo primero que leyó fue “Necesito hablar contigo es urgente era para alguien llamada Valeria.
” Bajó revisó más mensajes cortos pero intensos palabras como hijos pruebas “Perdón necesito estar.” Se le heló el cuerpo sintió como se le subía el coraje al pecho no lloró no gritó solo apagó la pantalla dejó el celular donde estaba y se fue como si nada esa noche no dijo una palabra se limitó a cenar frente a Julián con una sonrisa fingida preguntando por negocios fingiendo interés pero por dentro estaba hirviendo sabía que no podía enfrentarlo aún primero necesitaba más necesitaba pruebas y las iba a conseguir al día siguiente mandó a su asistente Lucero a investigar le dio un nombre Valeria Ortega y le pidió un informe
completo no era la primera vez que usaba sus contactos para cosas personales lo había hecho antes y sabía exactamente a quién llamar mientras tanto empezó a seguir a Julián contrató a un chóer con órdenes claras de no perderlo de vista julián se movía entre la oficina un colegio público en Itacalco un edificio viejo en la Narbarte y una cafetería donde se veía con una mujer el chóer tomó fotos las mandó daniela las vio todas una por una y en cada imagen la rabia le crecía más cuando por fin tuvo la información
completa la leyó con los dientes apretados valeria maestra madre soltera sin redes sin pareja conocida tres hijos edad 6 años fecha de nacimiento 6 meses después de que Julián y ella terminaron se sintió humillada usada traicionada no solo le estaba ocultando algo le estaba ocultando lo más grande que una persona podía tener una familia paralela porque eso era aunque él no hubiera estado presente todos esos años aunque apenas los estuviera conociendo ahora los hechos eran los mismos tenía hijos con otra mujer y no se lo había dicho esa noche lo esperó despierta
estaba sentada en el sillón con la carpeta en la mano cuando él entró al departamento ¿estás bien preguntó Julián al verla con esa cara seria ¿tú qué crees respondió ella sin moverse él la miró con extrañeza se quitó la chaqueta pero cuando vio la carpeta en su mano entendió todo ¿dónde sacaste eso no soy estúpida Julián él se sentó al otro lado del sillón en silencio ¿desde cuándo preguntó ella hace poco no lo sabía ¿y pensabas decirme o te ibas a casar conmigo escondiéndome esto no sé no llegué a pensarlo todo pasó tan rápido
¿te acostaste con ella mientras estabas conmigo no fue antes mucho antes yo no sabía nada daniela lo miró fijo no le creía del todo pero tampoco lo interrumpió ¿y qué piensas hacer ahora no lo sé estoy procesando no quiero abandonarlos no quiero repetir los mismos errores y yo ¿dónde quedo yo en todo esto julián no supo qué decir se quedó callado como si cada palabra que se le ocurriera fuera una bomba más daniela se levantó caminó por la sala respirando profundo luego se volteó y lo miró con esa cara de mujer que sabe que tiene el
poder en ese momento te voy a decir algo Julián yo he estado contigo desde que eras un don nadie desde antes de que fueras el empresario estrella desde que dormías en tu oficina con tal de no gastar en renta yo te ayudé a levantar todo lo que tienes metí mis contactos metí dinero aposté por ti y te lo agradezco no quiero tu agradecimiento quiero lealtad él se quedó en silencio si decides seguir con esa mujer y con esos niños tú y yo se acabó y no solo me voy a ir me voy a llevar todo lo que pueda inversionistas contratos imagen todo voy
a hacer que pierdas más que una relación te vas a quedar solo ¿lo tienes claro julián la miró sorprendido nunca la había visto así fría calculadora no era una amenaza era una declaración daniela se fue esa noche sin decir adiós pero antes de irse le dejó un sobre encima de la mesa dentro había una copia del acta de nacimiento de Emiliano y un mensaje escrito a mano yo sí sé jugar sucio Julián tú decides cómo termina esto julián despertó ese lunes con la cabeza reventada no había dormido nada desde que Daniela se fue dejándole ese sobre y
esa amenaza tan clara no había tenido un minuto de paz en su mente solo había ruido ideas dudas coraje tenía el celular lleno de mensajes del equipo llamadas perdidas de socios y lo peor una reunión programada con el consejo de administración de su empresa a la que Daniela también pertenecía se vistió sin ganas se subió a su camioneta y se fue directo a la oficina apenas bajó al estacionamiento privado vio el Audi negro de Daniel allá en su lugar y supo que venía a hacer lo que había prometido nada era casualidad con ella si le dijo que lo iba a hundir era
porque tenía la forma de hacerlo cuando entró a la sala de juntas todo mundo estaba ya sentado los socios principales los contadores la directora legal y por supuesto Daniela sentada al fondo con su vestido blanco y su sonrisa controlada como si no hubiera pasado absolutamente nada pero él la conocía sabía que esa cara era solo el disfraz de alguien que traía dinamita en el bolso julián dijo uno de los socios daniela nos comentó que hay algo urgente que debemos discutir contigo él se quedó helado por un segundo daniela tomó la palabra sí yo pedí esta reunión
porque creo que es importante que hablemos de estabilidad de reputación de liderazgo cosas que últimamente han estado un poco flojas el tono era amable pero lleno de veneno julián la miraba fijamente sin interrumpirla ella siguió hablando como si estuviera dando una cátedra hemos notado todos que has estado desconectado tu rendimiento ha bajado tu participación en proyectos clave ha sido mínima y bueno hay preocupaciones sobre tu imagen pública uno de los inversionistas se acomodó incómodo en su silla ¿de qué estás hablando exactamente
preguntó Julián con voz firme daniela lo miró con una sonrisa que ardía de lo que todos ya saben o están por saber tu vida personal Julián esa que te ha mantenido distraído corriendo detrás de una exnovia y unos niños que nadie conocía y de paso dejando negocios a medias él se puso tenso no pensaba que fuera a hablarlo así frente a todos mi vida personal no tiene nada que ver con lo que hacemos aquí claro que sí interrumpió ella porque cuando tu nombre está en los medios cuando tus decisiones personales afectan la credibilidad de la empresa claro que tiene todo que ver y créeme ya
empezaron a hacerse preguntas y no todas las respuestas te dejan bien parado el silencio se hizo espeso julián apretó los puños sobre la mesa sabía que ella podía hacerlo que tenía contactos en la prensa que podía manipular titulares que sabía dónde golpear ¿qué es lo que quieres soltó por fin daniela se cruzó de brazos ya sin fingir nada quiero que pongas todo en su lugar que te alejes de Valeria Ortega de sus hijos de esa historia y que vuelvas a concentrarte en lo que realmente importa y si no lo hago entonces voy a
filtrar todo desde el abandono de tus responsabilidades hasta los detalles más sucios ¿sabes qué vende la historia del millonario que dejó a su novia embarazada de trillizos y ahora quiere regresar como héroe va a reventar en redes vas a perder clientes confianza apoyo tú no harías eso no me conoces tanto como crees se hizo un silencio incómodo nadie decía nada nadie lo defendía solo lo miraban como si ya estuvieran esperando su decisión julián salió de esa sala sin decir una palabra se encerró en su oficina y cerró las persianas se sentó apoyó los codos en el
escritorio y se agarró la cabeza con ambas manos todo lo que había construido todo lo que había cuidado durante años estaba en riesgo y lo peor de todo era que sentía que lo merecía por haber abandonado por haber vuelto tarde por no saber cómo manejar esto sin romper algo ese día no fue a ver a Valeria no respondió sus mensajes se quedó encerrado ni siquiera comió solo pensaba en qué iba a hacer sentía que si tomaba un camino perdía algo si elegía a Valeria y a los niños Daniela le destruiría la carrera
si elegía proteger la empresa traicionaba a su propia sangre a tres niños que no habían pedido nada que solo estaban ahí porque él un día decidió irse al final del día cuando ya no quedaba nadie en la oficina Julián se paró frente al espejo del baño se miró como no lo hacía hace tiempo tenía las ojeras marcadas la barba crecida la mirada apagada no se reconocía se sentía dividido en mil pedazos y ahí solo con la cabeza hecha trizas entendió que no podía seguir jugando a dos mundos daniela tenía razón en algo tenía que tomar una decisión pero lo que ella no
sabía era que aunque le costara todo ya había tomado partido solo necesitaba el valor para decirlo en voz alta después de la amenaza de Daniela Julián se sintió atrapado era como si de pronto ya no tuviera control sobre su propia vida en su empresa tenía que actuar como si nada pasara como si todo estuviera en orden como si no se le estuviera desmoronando el mundo en cambio cuando iba con Valeria y los niños todo era distinto ahí no era el cío el hombre de negocios el tipo que tenía que tomar decisiones frías ahí era solo Julián y aunque se sintiera
bien sabía que no podía vivir así mucho tiempo era como caminar sobre un cable delgadito esperando a que en cualquier momento se rompiera los días se le iban en excusas en la mañana llegaba a la oficina y fingía que estaba concentrado se reunía con clientes hablaba de números firmaba papeles a veces comía con Daniela y ella lo trataba como si todo estuviera en pausa pero con esa mirada que decía que no olvidaba ni una sola palabra de la amenaza cada tanto le soltaba comentarios pasivo agresivos como cuando
le dijo en tono casual “No te tardes hoy ya no tienes edad para andar correteando niños.” Él fingía reírse pero por dentro se sentía observado por las tardes en cambio cambiaba de cara llamaba a Valeria si ella aceptaba pasaba por los niños no en la camioneta blindada usaba un coche más sencillo uno que no llamara la atención a veces los llevaba al parque o a comer helado o al cine siempre cosas simples pero que a ellos los emocionaban como si fuera Navidad al principio Valeria no se quedaba los dejaba ir con él pero con
mil instrucciones no les des dulces después de las 6 el del medio se marea fácil así que maneja despacio al chiquito no le gusta que lo abracen de golpe cosas de mamá que se las sabe todas julián las anotaba mentalmente como si fueran órdenes sagradas y las cumplía al pie de la letra con el tiempo Valeria empezó a quedarse un ratito primero solo se acercaba cuando los niños regresaban luego se sentaba en la misma banca mientras ellos jugaban después aceptó ir por un café y una tarde sin planearlo terminaron los cinco en una pequeña
pizzería de barrio riéndose por una tontería que dijo Leo fue la primera vez que Valeria sonrió sin esa carga encima como antes Julián empezó a conocer a sus hijos de verdad emiliano era el líder el que hablaba más el que preguntaba todo leo era más callado pero muy observador y Mateo el más pequeño era el más tierno el que siempre buscaba contacto el que se recargaba en su hombro sin pedir permiso una tarde cualquiera en medio de un picnic improvisado en un parque Julián les estaba ayudando a inflar unos globos emiliano lo miró fijo y soltó tú
eres mi papá julián se quedó paralizado tenía el globo medio inflado en la boca valeria que estaba a unos pasos volteó con los ojos grandes ¿por qué dices eso preguntó ella con nervios porque se parece a nosotros respondió Emiliano con la lógica de un niño que lo ve todo más claro que los adultos y nos cuida y nos compra cosas y sabe cómo llamarnos sin confundirnos los papás hacen eso julián dejó el globo se agachó a su altura y le respondió con toda la calma que pudo juntar sí Emiliano soy tu papá el niño lo miró sin decir nada más luego se volteó corrió
con sus hermanos y gritó “Ya sé quién es.” Valeria se acercó de inmediato julián pensó que lo iba a regañar que le iba a decir que se había pasado de la raya pero ella solo le dijo en voz baja ¿estás seguro de que puedes con esto él la miró de frente no estoy seguro de nada pero no pienso salir corriendo otra vez esa noche Julián volvió a su departamento daniela no estaba había salido con unos socios a cenar él se sentó en el sillón encendió la televisión sin poner atención y pensó en todo lo que había vivido ese día en la risa de los niños en la mirada de
Valeria en la forma en que el más pequeño le había tomado la mano al cruzar la calle como si fuera lo más natural del mundo y sintió miedo porque por más feliz que se sintiera ahí sabía que tenía una bomba activa en la otra mitad de su vida daniela estaba esperando un error solo uno y cuando eso pasara iba a apretar el botón lo iba a destruir todo pero aunque lo supiera no podía alejarse no ahora no después de escuchar por primera vez la palabra papá dicha con tanta inocencia no después de ver esa familia que nunca pensó tener y que ahora no
quería perder por nada del mundo ese viernes parecía como cualquier otro valeria estaba en su segundo turno en la cafetería los niños salían de la escuela a las 4 y Julián como ya era costumbre en las últimas semanas había ofrecido pasar por ellos ella aceptó ya no con dudas ya no con miedo empezaba a confiar aunque fuera poquito lo veía como los cuidaba cómo los escuchaba cómo los conocía julián salió de la oficina un poco antes iba contento traía en la mochila unas figuras de acción que había comprado para cada uno tenía planeado llevarlos a comer hamburguesas y después ver una
película en su depa estaba emocionado como si estuviera viviendo una parte de su vida que no conocía una parte que le gustaba más que cualquier premio junta o firma de contrato cuando iba llegando a la escuela sonó su celular un número desconocido contestó sin pensar “Bueno ¿es el señor Julián Castañeda?” “Sí él habla le llamamos del Hospital Ángeles del Pedregal uno de los niños a su cargo fue traído de emergencia está en urgencias a Julián se le fue el alma a los pies no supo si gritó o solo pensó que lo hizo el corazón se le disparó como si hubiera corrido un maratón colgó