Se tomaron una foto antes de despegar… sin imaginar que sería la última.
El doctor Prateek Joshi llevaba años viviendo en Londres, trabajando duro con un solo objetivo: reunir a su familia y empezar una nueva vida juntos.
Su esposa, también médica, y sus tres hijos habían permanecido en India todo ese tiempo. Durante años hicieron trámites, esperaron aprobaciones… hasta que finalmente lograron reunir todos los documentos necesarios para mudarse con él.
Ese día, 12 de junio de 2025, abordaron el vuelo AI171 de Air India. Iban felices, ilusionados, listos para comenzar de nuevo. Ya dentro del avión, se tomaron una selfie. Los cinco sonreían… como cualquier familia que está a punto de cumplir un sueño.
Pero segundos después del despegue, el avión perdió potencia y se estrelló, 260 personas perdieron la vida, incluyendo pasajeros, tripulación y personas en tierra.
La imagen que debía marcar el inicio de su nueva vida… terminó siendo su despedida.