![]()
OLINIA, EL AUTO ELÉCTRICO DE SHEINBAUM, NECESITA 200 MILLONES DE DÓLARES PRIVADOS PARA EXISTIR: AÚN NO VENDE NI UNO
La ironía es difícil de ignorar. Un gobierno que ha pasado años atacando a la iniciativa privada, señalándola como enemiga del pueblo, ahora necesita exactamente eso, 200 millones de dólares de capital privado, para que su proyecto bandera de electromovilidad no muera en fase de renders. Según Bloomberg, Olinia presentará dos prototipos en junio. Hasta hoy no ha vendido un solo vehículo.

Roberto Capuano, director del proyecto y figura cercana a Sheinbaum desde su paso por el gobierno de la CDMX, dice que la ingeniería debe cerrarse a finales de marzo. El primer modelo lleva conductor y hasta cinco pasajeros. El segundo es de carga para dos ocupantes y 600 kilos. Ambos a 50 km/h máximo: no son para carretera, son para ciudad.
El dinero público invertido ha sido casi simbólico: menos de 50 millones de pesos en capital semilla, más 175 millones de la Secretaría de Energía y LitioMx para una planta de baterías cuya ubicación nadie conoce. Sheinbaum convirtió a Olinia en vitrina de su gobierno, pero el cheque real lo tiene que firmar alguien del sector privado.![]()
Prometen un precio de 150,000 pesos y un mercado de 100,000 unidades al año. Pero BYD y JAC ya operan en México con economías de escala que Olinia ni sueña igualar. Y el competidor mexicano Zacua, que lleva más tiempo en esto, apenas ha producido un puñado de unidades.![]()
La categoría regulatoria que necesitan tardará uno o dos años en aprobarse. El fantasma del Mastretta MXT, el deportivo mexicano que no murió por falta de talento sino por falta de capital, sigue ahí. Sheinbaum promete un auto eléctrico hecho en México, pero la realidad es que sin los inversionistas que su propio movimiento ha despreciado, Olinia no arranca.