PETRO EXPONE que DE LA ESPRIELLA tiene LAZOS CRIMINALES con CHIQUITO MALO
El mandatario reveló los nexos de de la espriela con los paracos. Encontraron pruebas incriminatorias. En una jugada política de altísimo voltaje que ha sacudido los cimientos de la campaña presidencial, el presidente Gustavo Petro ha expuesto, con lo que calificó como evidencias irrefutables de seguridad nacional los presuntos lazos criminales del candidato de la derecha Abelardo de la Espriella con la cúpula del clan del Golfo.
Las revelaciones extraídas de un operativo militar ultrasecreto no solo muestran financiación, sino lo que Petro denominó una simbiosis estratégica para la toma del poder, el nombre clave en las escuchas. Chiquito Malo, el temido cabecilla para militar. Mucha atención Colombia porque lo que acaba de suceder en las últimas horas no tiene precedentes en la historia política reciente de nuestro país.
Noticia de última hora y de máxima gravedad. El tablero electoral ha volado en mil pedazos y la democracia colombiana se enfrenta a su prueba de fuego más difícil. El presidente Gustavo Petro ha decidido romper el silencio y en una jugada de altísimo voltaje que ha sacudido los cimientos de la campaña presidencial, ha expuesto ante la opinión pública lo que él mismo ha calificado como evidencias irrefutables de seguridad nacional.
No estamos hablando de rumores de pasillo ni de chismes de redes sociales. Estamos hablando de documentos, grabaciones y pruebas físicas que vincularían directamente al candidato de la derecha, el abogado Abelardo de la Espriella. con la cúpula del temido, clan del Golfo y su máximo cabecilla, alias chiquito malo.
Lo que se ha destapado hoy es una caja de Pandora que amenaza con cambiar el rumbo de la historia. Según la información que llega desde la casa de Nariño y fuentes de inteligencia militar, todo esto es el resultado de una operación que se mantuvo bajo el más estricto secreto, una misión quirúrgica ejecutada en las sombras para evitar filtraciones que pudieran alertar a los implicados.
Estamos ante un escenario donde la política y el crimen organizado parecen haberse fusionado en lo que el presidente Petro ha denominado una simbiosis estratégica para la toma del poder. Pero, ¿qué fue lo que realmente encontraron las autoridades? ¿De dónde salen estas acusaciones que hoy tienen al país con el corazón en la mano? Para entender la magnitud de este terremoto, tenemos que rebobinar la cinta y trasladarnos al origen de todo.
A la madrugada del 5 de febrero en el departamento de Antioquia. Mientras la mayoría de los colombianos dormía, en una región rural del municipio de San Roque, una zona marcada históricamente por la violencia y la influencia paramilitar, se ponía en marcha el operativo denominado Guillermo Tell. No fue una redada común y corriente.
Fue el resultado de meses de trabajo de inteligencia, de seguimientos satelitales y lo más importante, de la colaboración de un informante infiltrado en el círculo más íntimo del candidato de la espriella. Esta fuente humana, cuya identidad se protege bajo los más altos protocolos de seguridad, habría entregado las coordenadas exactas y las contraseñas de seguridad de una finca fortificada que servía como centro de operaciones clandestino.
Al ingresar al lugar, las fuerzas especiales se encontraron con un material que supera cualquier ficción, elementos de un morvo y una espectacularidad inquietantes que hoy son la prueba reina de la fiscalía. Entre lo incautado destaca un archivo audiovisual que ya ha sido bautizado por los investigadores como El acuerdo de la montaña.
Se trata de una grabación de 47 minutos de duración fechada en noviembre del año 2025. En este audio que ya está siendo analizado por peritos de voz internacionales se escucha una conversación que hiela la sangre. Según los reportes de inteligencia, una de las voces ha sido identificada con un 99% de probabilidad como la del candidato Abelardo de las Pripriella.
Su interlocutor no es otro que un hombre cuyos patrones vocales coinciden perfectamente con los de alias Chiquito Malo, el hombre más buscado del clan del Golfo. Lo que discuten allí no es política, es una transacción criminal. No solo hablan de inyecciones masivas de dinero para la campaña, sino de algo mucho más oscuro.
Garantías de seguridad para líderes sociales en zonas de interés económico y lo más grave, la promesa de reorientar la justicia una vez se consiga el poder. Hay un momento en la grabación que ha dejado perplejos a los analistas. Se escucha claramente el sonido de copas chocando, un brindis macabro celebrado con una frase que retumba ahora en la conciencia nacional, pues uno de los interlocutores dice textualmente por un nuevo país limpio de rojos.

Esta sentencia cargada de un odio histórico nos remite a las épocas más oscuras del conflicto armado y sugiere que el plan no es solo ganar una elección, sino instaurar un régimen de persecución política apoyado por el brazo armado del narcotráfico. Pero el audio es solo la punta del iceberg. En los computadores incautados en el búnker de San Roque se hallaron lo que las autoridades llaman los libros de contabilidad fantasma.
Estamos hablando de un software encriptado de última generación que, tras ser descifrado por expertos en ciberseguridad revelaría un esquema de lavado de activos por un valor cercano a los 120 millones de dólares de los Estados Unidos en los últimos 18 meses. La cifra es astronómica y la pregunta que todos nos hacemos es, ¿cómo se movió tanto dinero sin levantar sospechas? La respuesta que arrojan los documentos es que el dinero proveniente de las rentas ilícitas del narcotráfico del Clan del Golfo se habría blanqueado a través de la
sobrevaloración de obras de infraestructura adjudicadas a empresas vinculadas al entramado familiar y empresarial del candidato, así como mediante la compra de activos de lujo en paraísos fiscales, todo puesto a nombre de testaferros que hoy están siendo rastreados por la Interpol. Pero si el dinero indigna, lo que se encontró en papel aterroriza.
Entre los documentos físicos recuperados por los comandos jungla apareció un manuscrito que ha sido denominado La lista de los 100. Aunque todavía se están realizando los cotejos grafotécnicos para confirmar la autoría de la letra, el contenido es una amenaza directa a la democracia. Se trata de un listado con los nombres de 100 personalidades de la vida nacional, políticos, periodistas independientes, líderes de opinión y magistrados de las altas cortes.
El objetivo, según las anotaciones, al margen del documento, era neutralizar a estas personas. [música] El término neutralizar en el argot de estas organizaciones es ambiguo pero letal. puede significar desde la cootación y el soborno hasta el descrédito público mediante campañas de desprestigio o, en el peor de los casos, la eliminación física.
La lista incluiría a figuras claves de la oposición al proyecto político de de la Espriella y a jueces que actualmente llevan procesos contra el paramilitarismo. Esto confirmaría la teoría de la llamada doctrina del caos controlado, una estrategia que, según analistas de seguridad consultados, busca instalar un gobierno que permita la mutación del Clan del Golfo hacia un poder político legítimo, copando congresos y alcaldías [música] en lo que algunos ya se atreven a llamar la parapolítica 2.
0, cero, una versión más sofisticada, digital y peligrosa [música] del fenómeno que desangró al país hace dos décadas. Y como si faltaran pruebas de la cercanía entre el candidato y la organización criminal, los hallazgos físicos en la finca de San Roque terminan de pintar un cuadro grotesco. Los agentes encontraron un revólver chapado en oro, una pieza de colección con una inscripción grabada en el metal que reza A D L Sion de tus amigos del norte.
Junto con la fecha exacta de la primera vuelta electoral, junto al arma se hallaron bolsas con diamantes en bruto, piedras preciosas [música] que presumiblemente provienen de las zonas de minería ilegal que el clan del Golfo controla a sangre y fuego en el Bajo Cauca y el Chocó. Estos regalos siniestros no son simples obsequios.
En el código de la mafia representan alianzas inquebrantables, pactos de sangre [música] sellados con oro y plomo. La reacción del país no se ha hecho esperar. Pero antes de continuar con las repercusiones internacionales y [música] la respuesta del candidato, quiero pedirte algo muy importante. Suscríbete si te [música] gusta el video, dale like y activa la campanita porque la información que estamos revelando es crítica [música] y necesitamos que llegue a todos los rincones de Colombia y el mundo.
Tu apoyo es vital para que este canal siga destapando lo que otros quieren ocultar. Continuamos con este especial. La respuesta desde la campaña de Abelardo de la Espriella ha sido inmediata y furibunda. El entorno del candidato ha salido en bloque a calificar todo este operativo y los hallazgos como un montaje grotesco orquestado por la dictadura, según sus palabras, del gobierno actual.
niegan la autenticidad de los audios, aseguran que la contabilidad es fabricada y dicen que el revólver y la lista fueron plantados por agentes de inteligencia leales a Petro para descarrilar su candidatura justo cuando las encuestas lo mostraban en ascenso. Sin embargo, hay un factor que complica la defensa de de la Espriella y que le da un peso enorme a las denuncias del presidente, el factor internacional.
Rumores no confirmados, pero muy fuertes en círculos diplomáticos de Bogotá y Washington apuntan a que agencias de inteligencia de los Estados Unidos, específicamente la CIA y la DEA, habrían alertado en privado al gobierno colombiano hace semanas sobre flujos financieros opacos hacia la campaña de de la espriella.
Se dice que los satélites y las interceptaciones norteamericanas detectaron movimientos que coinciden con la información del operativo Guillermo Tell. Incluso se especula con una posible sanción inminente de la OFAC, la oficina de control de activos extranjeros del Departamento del Tesoro, a las principales empresas del conglomerado de de la espriella.
Si esto llegara a ocurrir, sería la muerte financiera y política del candidato, causando pánico en los mercados y aislando su campaña de cualquier financiación legal. La situación social es una bomba de tiempo a punto de estallar. Las organizaciones de víctimas del paramilitarismo, que han sufrido en carne propia el terror de grupos como el Clan del Golfo, han convocado a plantones urgentes frente a las sedes del partido de de las Priella en las principales ciudades del país.
Exigen no solo su renuncia a la aspiración presidencial, sino su captura inmediata. El temor es palpable en las regiones. Se teme un recrudecimiento de la violencia política en aquellos territorios donde el candidato tiene alta intención de voto y donde el Clan del Golfo ejerce control territorial. La gente tiene miedo de que al verse acorralada la estructura criminal decida activar su plan de caos para defender a su presunto aliado político.
Por su parte, la Fiscalía General de la Nación, que opera de manera independiente al gobierno, ha tenido que reaccionar ante la contundencia de las pruebas presentadas por el presidente. El fiscal general anunció hace pocos minutos la creación de un grupo especial de fiscales de alto nivel, expertos en lavado de activos y crimen organizado para asumir la investigación.
Pero ante la desconfianza que existe en las instituciones, se ha solicitado la vigilancia de observadores internacionales de la OEA y la ONU para garantizar la total imparcialidad del proceso y evitar que el caso sea archivado o manipulado por presiones políticas. El Consejo Nacional Electoral también ha entrado en escena y estudia una solicitud de invalidez de la candidatura por violación al estatuto de la oposición y por indignidad.
Si se comprueba que entraron dineros del narcotráfico, la campaña no solo es ilegal, sino que constituye un delito que da cárcel. Estamos ante un escenario jurídico complejo donde los tiempos de la justicia chocan con los tiempos de la política electoral. ¿Podrá un candidato investigado por nexos con el paramilitarismo mantenerse en la contienda? ¿Qué pasará si gana las elecciones en medio de este escándalo? Son preguntas que hoy no tienen respuesta clara y que generan una incertidumbre brutal en los mercados y en la ciudadanía. El presidente Gustavo
Petro, consciente de la gravedad de su denuncia, ha programado un mensaje a la nación para esta misma noche. Ha prometido hacer públicos más documentos en los próximos días y ha asegurado en su cuenta de la red social X que esto es solo la punta del iceberg de una conspiración contra la democracia. La expectativa es total.
El país está paralizado esperando escuchar al mandatario y ver si presenta nuevas pruebas que terminen de hundir a de la espriella o si, por el contrario, la defensa del candidato logra sembrar dudas sobre la legitimidad del operativo. Lo cierto es que la imagen de Abelardo de la Espriella ha quedado manchada de una forma que parece indeleble.
Aunque logre demostrar su inocencia en los tribunales, el juicio de la opinión pública es mucho más rápido y despiadado. La simple asociación de su nombre con el de alias Chiquito Malo. El sonido de esas copas brindando por un país limpio de rojos y la existencia de una lista negra de opositores revive los fantasmas más aterradores de nuestra historia.
Nos recuerda épocas que creíamos superadas donde las armas decidían quién gobernaba y quién moría. Analicemos un poco más a fondo el contenido de la grabación conocida como el acuerdo de la montaña. Los expertos en comunicación política señalan que el tono de familiaridad entre los interlocutores es lo más devastador.
No es una conversación entre un extorsionista y una víctima. Es una charla entre socios, entre pares que comparten una visión de país, aunque esa visión sea torcida y criminal. Cuando se habla de reorientar la justicia, se está hablando de impunidad. Se está hablando de desmantelar los procesos de paz, de perseguir a los jueces honestos y de poner el aparato del Estado al servicio del crimen.
Eso es lo que está en juego en estas elecciones, según la narrativa que se desprende de estas pruebas. Y no podemos olvidar el papel de alias chiquito malo en todo esto. El sucesor de Otoniel ha demostrado ser un estratega más político que militar. Ha entendido que el negocio del narcotráfico necesita un blindaje político para sobrevivir en el siglo XXI.
La apuesta por un candidato presidencial no es un capricho, es una necesidad de supervivencia para el clan del Golfo. Si logran poner a un amigo en la casa de Nariño, tendrían 4 años de Gabela para lavar sus fortunas, legalizar sus tierras despojadas y consolidar su poder en las regiones. Por eso, la inversión de 120 millones de dólares no les parece un gasto, sino una inversión con un retorno garantizado.

La aparición de los diamantes en bruto en la finga de San Roque también tiene una lectura semiótica poderosa. El diamante es una moneda universal, difícil de rastrear, fácil de transportar y con un valor inmenso. Que el clan del Golfo esté financiando política con diamantes. Nos habla de la sofisticación de sus redes y de cómo han diversificado su portafolio criminal más allá de la cocaína.
Y que esos diamantes terminen presuntamente en manos de una campaña política nos muestra el grado de contaminación de nuestra democracia. Ahora bien, ¿qué pasará con la base electoral de de la Espriella? Hay un sector del país que, polarizado y cansado del gobierno actual, podría ver en estas acusaciones una persecución y radicalizar su apoyo al candidato.
Es el fenómeno de la victimización que tantas veces hemos visto en la política latinoamericana. Sin embargo, para el votante indeciso, para el ciudadano de a pie que quiere paz y transparencia, estas revelaciones son un balde de agua fría. Es difícil votar por alguien sobre quien pesa la sombra de una masacre o de una alianza con los verdugos del pueblo.
La comunidad internacional observa con lupa lo que sucede en Colombia. La estabilidad de la región depende en gran medida de la estabilidad de nuestro país. Un narcoestado en Colombia sería una catástrofe para la seguridad hemisférica. [música] Por eso la supuesta intervención de la inteligencia estadounidense no es descabellada.
Tienen intereses que proteger y no van a permitir que un socio estratégico caiga en manos de una organización criminal transnacional. La posible sanción de la OFAC sería el mensaje definitivo de que Estados Unidos no avala a de la espriella. En las calles el ambiente es tenso, se escuchan caserolazos, se ven grafitis, las redes sociales arden con tendencias a favor y en contra.
La polarización ha llegado a un punto de no retorno. Los seguidores de Petro exigen justicia. Los seguidores de de la Espriella gritan libertad. Y en el medio millones de colombianos que solo quieren saber la verdad. ¿Es Abelardo de la Espriella el candidato del Clan del Golfo o es Gustavo Petro [música] un presidente dispuesto a todo perder el poder? Las pruebas presentadas hoy inclinan la balanza peligrosamente hacia la primera [música] opción.
Pero en este país de realismo mágico nunca se puede decir la última palabra hasta que se cierre el telón. Lo que sí es seguro es que la campaña electoral [música] ha cambiado para siempre. Ya no se discuten propuestas de salud o educación, se discute la viabilidad moral de los candidatos. Se discute si vamos a entregarle el país a las mafias o si vamos a ser capaces de defender la institucionalidad.
La operación Guillermo Tel ha abierto una herida que tardará años en sanar. La confianza en el sistema democrático está fracturada. Si se confirma que un candidato presidencial tenía una lista de personas para neutralizar, estamos ante el fin del pacto social. El revólver de oro es quizás la imagen más potente de este escándalo.
Un arma hecha para ostentar, para matar con lujo. Es el símbolo de una cultura traqueta que se niega a desaparecer y que busca legitimarse a través de las urnas. Ese revólver no es solo un objeto, es una declaración de principios y que tenga grabada la fecha de la primera vuelta electoral es un mensaje mesiánico y aterrador. Ese día, según ellos, se tomarán el poder a sangre y fuego, si es necesario, o con votos comprados con dinero sucio.
Mientras esperamos el discurso del presidente esta noche, la reflexión que nos queda es profunda. ¿Hasta dónde llegan los tentáculos del narcotráfico en nuestra sociedad? ¿Cuántos otros políticos, empresarios y jueces están en la nómina de Chiquito Malo? La lista de los 100 podría ser solo el comienzo de una purga necesaria o el inicio de una cacería de brujas.
Todo dependerá de cómo maneje la fiscalía esta investigación y de la presión que la sociedad civil pueda ejercer para que no haya impunidad. Colombia no aguanta más escándalos, pero tampoco aguanta más mentiras. La verdad, por dolorosa que sea, tiene que salir a la luz. Si Abelardo de la Espriella es culpable, debe pagar con todo el peso de la ley y su movimiento político debe ser proscrito.
Si es inocente, el daño que se le ha hecho es irreparable y la democracia también sufre. Pero las evidencias, señores, las evidencias hablan por sí solas. Un audio, un software contable, un revólver y una lista son piezas de un rompecabezas que al armarse nos muestran el rostro horrible de la corrupción. Estamos cubriendo minuto a minuto esta noticia en desarrollo.
Nuestro equipo de investigación está analizando cada documento, cada segundo del audio, contactando fuentes en la fiscalía y en los organismos de inteligencia para traerte la información más veraz y completa. No nos vamos a callar, no nos vamos a dejar amedrentar. Sabemos que tocar estos temas es peligroso, pero nuestro compromiso es con ustedes, con la audiencia que merece saber quiénes son los que pretenden gobernarnos.
Esto no termina aquí. Mañana seguramente amaneceremos con nuevas revelaciones, con desmentidos, con más pruebas. La política colombiana se ha convertido en una serie de suspenso donde cada capítulo es más intenso que el anterior. Pero esto no es ficción, es la realidad de un país que lucha por no ser devorado por sus propios demonios.
La invitación es a estar alertas, a no tragar entero, a cuestionar todo y a exigir claridad. Gracias por acompañarnos en este análisis profundo de la noticia que ha partido la historia política de Colombia en dos. Seguiremos informando sobre el caso de la espriella, el clan del Golfo y las denuncias del presidente Petro.
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