LAS VARICES TRONCULARES son venas grandes que se inflaman… Ver más

LAS VARICES TRONCULARES son venas grandes que se inflaman, se hinchan y se retuercen justo debajo de la piel. Esto ocurre principalmente en las venas más importantes de la pierna, llamadas safena interna y safena externa. Estas venas tienen unas pequeñas compuertas llamadas válvulas que ayudan a que la sangre suba hacia el corazón. Cuando estas compuertas se debilitan, la sangre se regresa y se queda estancada, haciendo que la vena se estire y se vea abultada como un cordón grueso.

🔹 Tipos:
Aunque las várices pueden variar de tamaño, las tronculares son las más importantes porque afectan a las venas principales de la pierna. Se diferencian de las famosas arañitas vasculares en que estas últimas son muy delgadas y superficiales, mientras que las tronculares son gruesas, profundas y suelen causar más molestias físicas además de la apariencia visual.

🔹 Causas:
La causa principal es la presión constante en las piernas. Esto le pasa mucho a las personas que trabajan de pie por muchas horas, a quienes tienen sobrepeso o durante el embarazo. También influye mucho la herencia; si tus padres tuvieron várices, es muy probable que tus venas tengan esa tendencia natural a debilitarse. Con la edad, las paredes de las venas pierden elasticidad y las válvulas dejan de funcionar correctamente.

🔹 Síntomas:
El síntoma más común es sentir las piernas muy pesadas y cansadas, especialmente al final del día. También pueden aparecer calambres nocturnos, picazón alrededor de las venas afectadas, hinchazón en los tobillos y un dolor sordo o ardor. En casos donde no se recibe atención, la piel puede empezar a mancharse de color oscuro, volverse muy dura o incluso abrirse formando una herida que tarda mucho en sanar.

🔹 Autoexamen:
Puedes identificar las várices tronculares si al estar de pie notas venas que sobresalen de la piel con un color azul o morado oscuro. Pasa tus dedos suavemente sobre ellas; si se sienten como bultos o protuberancias blandas, son várices. También observa si al terminar el día tus calcetines dejan una marca muy profunda en tu piel, lo que indica que tus piernas están reteniendo líquidos debido a la mala circulación.

🔹 Diagnóstico:
El médico utiliza un estudio sencillo y sin dolor llamado ultrasonido Doppler. Es como una ecografía que permite ver en una pantalla cómo corre la sangre por dentro de tus venas. Con este estudio, el especialista puede ver exactamente cuáles compuertas están fallando y qué tan grande es el problema. No duele, no usa agujas y permite planear el mejor tratamiento para cada persona.

🔹 Especialista:
El médico especialista en tratar las venas y las arterias es el angiólogo o cirujano vascular. Él es el experto en decidir si el problema se puede controlar con cambios de hábito o si necesita una intervención mayor. También puedes acudir con un flebólogo, que es un médico dedicado específicamente al estudio y tratamiento de las enfermedades de las venas.

🔹 Tratamiento:
Para los casos leves, el tratamiento principal es el uso de medias de compresión, que aprietan suavemente la pierna para ayudar a que la sangre suba. También ayuda mucho hacer ejercicio y elevar las piernas al descansar. Para quitar las várices grandes, existen técnicas modernas como el láser o la radiofrecuencia, que cierran la vena dañada desde adentro, o inyecciones que secan la vena para que el cuerpo la absorba.

🔹 Complicaciones:
La complicación más peligrosa es la formación de coágulos dentro de las venas, lo que causa dolor e inflamación repentina. Si un coágulo se suelta, puede viajar por el cuerpo y causar problemas graves. Otra complicación son las úlceras, que son heridas abiertas en la piel que no cierran porque la sangre vieja y estancada impide que la zona se cure adecuadamente.

Como punto adicional: Es fundamental entender que las várices tronculares no son solo un problema estético, sino un fallo en el sistema de retorno venoso que debe vencer la fuerza de gravedad. Cuando las válvulas fallan, se produce lo que los médicos llaman **hipertensión venosa**, una presión excesiva que “empuja” los glóbulos rojos fuera de los vasos sanguíneos hacia la piel. Al degradarse estos glóbulos, liberan hierro, lo que causa la **dermatitis de estasis**, esas manchas color ocre o café oscuro que aparecen cerca de los tobillos. Este cambio de color es una señal de que la piel está perdiendo nutrición y es el paso previo a la formación de una úlcera varicosa, la cual puede ser muy difícil de cerrar si no se trata la vena dañada desde su origen.
💡 Tip de Prevención: Una de las formas más sencillas de ayudar a tus venas es realizar “ejercicios de bombeo” varias veces al día: mientras estés sentado, eleva los talones manteniendo las puntas de los pies en el suelo, y luego alterna elevando las puntas. Esto activa los músculos de la pantorrilla, que funcionan como un **segundo corazón** al exprimir las venas y empujar la sangre hacia arriba. Además, evita el uso de ropa excesivamente ajustada en la cintura o la ingle y reduce el uso de tacones muy altos o zapatos totalmente planos, ya que ambos extremos dificultan el trabajo natural de la musculatura de la pierna al caminar.
🤔 Pregunta para la Comunidad: ¿Sabías que el dolor y la pesadez de las piernas suelen mejorar casi de inmediato al caminar o al elevar los pies por encima del nivel del corazón? Cuéntanos si has notado manchas oscuras en tus tobillos o si en tu trabajo te ves obligado a pasar muchas horas en la misma posición, y qué trucos utilizas para aliviar el cansancio de tus piernas al final del día.